Poesía

Declaración de Amor y Guerra.

Tango. Letra del poeta argentino Alejandro Szmarcman y Música de Javier González. 1998.

Voy a invadir el territorio de tus sueños
para evitar tu soledad de madrugada.
Con un ejército de musas y requiebros
voy a tomarte por asalto la mirada.
Voy a obligarte a que liberes tus abismos
cuando conquiste la morada de tu aliento.
Desplegaré sobre tu pecho mi poesía
y caerás inerme al filo de mi beso.

Acamparé calladamente en tus contornos,
como acercándome al bastión de tu cintura,
y sentirás en todo el mapa de tu cuerpo,
un estallido sin fronteras de ternura.
Y esparciré por tus trincheras mis caricias,
en un reguero incontenible de sudores.
Voy a invadir el territorio de tu noche
aunque me cueste un arsenal de seducciones.

Mi condición es simplemente que te rindas,
que no camufles de egoísmo tu deseo.
Yo te prometo a cambio ráfagas de cielos,
una emboscada de jardines y misterios.
Y te daré mi flanco débil, el izquierdo,
donde te aguarda un corazón de centinela,
podrás hacer de mí tu enclave, tu refugio,
mi corazón está de ronda, siempre espera.

*************************************************

El Árbol de la Amistad, Jorge Luís Borges

Existen personas en nuestras vidas que nos hacen felices
por la simple casualidad de haberse cruzado en nuestro camino.
Algunas recorren el camino a nuestro lado, viendo muchas lunas pasar,
mas otras apenas vemos entre un paso y otro.
A todas las llamamos amigos y hay muchas clases de ellos.
Tal vez cada hoja de un árbol caracteriza uno de nuestros amigos.
El primero que nace del brote es nuestro amigo papá y nuestra amiga mamá,
que nos muestra lo que es la vida.
Después vienen los amigos hermanos,
con quienes dividimos nuestro espacio para que puedan florecer como nosotros.
Pasamos a conocer a toda la familia de hojas a quienes respetamos y deseamos el bien.
Mas el destino nos presenta a otros amigos,
los cuales no sabíamos que irían a cruzarse en nuestro camino.
A muchos de ellos los denominamos amigos del alma, de corazón.
Son sinceros, son verdaderos.
Saben cuando no estamos bien, saben lo que nos hace feliz.
Y a veces uno de esos amigos del alma estalla en nuestro corazón
y entonces es llamado un amigo enamorado.
Ese da brillo a nuestros ojos, música a nuestros labios, saltos a nuestros pies.
Mas también hay de aquellos amigos por un tiempo,
tal vez unas vacaciones o unos días o unas horas.
Ellos acostumbran a colocar muchas sonrisas en nuestro rostro,
durante el tiempo que estamos cerca.
Hablando de cerca, no podemos olvidar a amigos distantes,
aquellos que están en la punta de las ramas
y que cuando el viento sopla siempre aparecen entre una hoja y otra.
El tiempo pasa, el verano se va, el otoño se aproxima y perdemos algunas de nuestras hojas,
algunas nacen en otro verano y otras permanecen por muchas estaciones.
Pero lo que nos deja más felices es que las que cayeron continúan cerca,
alimentando nuestra raíz con alegría.
Son recuerdos de momentos maravillosos de cuando se cruzaron en nuestro camino.
Te deseo, hoja de mi árbol, paz, amor, salud, suerte y prosperidad.
Simplemente porque cada persona que pasa en nuestra vida es única.
Siempre deja un poco de sí y se lleva un poco de nosotros.
Habrá los que se llevarán mucho,
pero no habrán de los que no nos dejarán nada.
Esta es la mayor responsabilidad de nuestra vida
y la prueba evidente de que dos almas no se encuentran por casualidad.

*********************************

Recuerdo de Benedetti

Le gustaba que le pidieran que dijera su filiación completa, con todos sus nombres. Los decía y luego se reía. Se llamaba, nada más y nada menos que: Mario Orlando Hardy Hamlet Brenno Benedetti Farrugia. (14 de septiembre de 1920, Paso de los Toros// 17 de mayo de 2009, Montevideo).

 

Te quiero 

Tus manos son mi caricia
mis acordes cotidianos,
te quiero porque tus manos
trabajan por la justicia

Si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo,
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos

Tus ojos son mi conjuro
contra la mala jornada,
te quiero por tu mirada
que mira y siembra futuro

Tu boca que es tuya y mía,
tu boca no se equivoca,
te quiero porque tu boca
sabe gritar rebeldía

Si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo,
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos.

Hagamos un trato

Cuando sientas tu herida sangrar, cuando sientas tu voz sollozar, cuenta conmigo

Compañera,
usted sabe que puede contar conmigo,
no hasta dos o hasta diez,
sino contar conmigo.

Si alguna vez advierte que la miro a los ojos
y una veta de amor reconoce en los míos,
no alerte sus fusiles ni piense qué delirio,
a pesar de la veta o tal vez porque existe
usted puede contar conmigo.

Si otras veces me encuentra huraño sin motivo
no piense qué flojera

igual puede contar conmigo 

Pero hagamos un trato,
yo quisiera contar con usted,

es tan lindo saber que usted existe,
uno se siente vivo.

Y cuando digo esto quiero decir contar
aunque sea hasta dos, aunque sea hasta cinco
no ya para que acuda presurosa en mi auxilio,
sino para saber a ciencia cierta
que usted sabe que puede contar conmigo. 

(Adaptación mía de “Hagamos un trato”)

Querida amiga, vos sabés perfectamente

que podés contar conmigo,

no hasta dos o hasta el millar,

sino que simplemente,

podés contar conmigo.

Porque recuerdo tu risa,

porque me alegras la vida,

por eso sencillamente

añoro el estar contigo.

Hagamos un trato,

es muy sencillo,

por nuestro amor,

por nuestra vida,

tan sólo te pido,

querida amiga,

mi amor:

Una sonrisa por favor.

Sinceramente, tu amigo. 

Ustedes y nosotros

Ustedes cuando aman
exigen bienestar
una cama de cedro
y un colchón especial

nosotros cuando amamos
es fácil de arreglar
con sábanas ¡qué bueno!
sin sábanas ¡da igual!

ustedes cuando aman
calculan interés
y cuando se desaman
calculan otra vez

nosotros cuando amamos
es como renacer
y si nos desamamos
no la pasamos bien

nosotros cuando amamos
es un amor común
tan simple y tan sabroso
como tener salud

ustedes cuando aman
consultan el reloj
porque el tiempo que pierden
vale medio millón

nosotros cuando amamos
sin prisa y con fervor
gozamos y nos vale
barata la función

ustedes cuando aman
exigen bienestar
una cama de cedro
y un colchón especial

nosotros cuando amamos
es fácil de arreglar
con sábanas ¡qué bueno!
sin sábanas ¡da igual!.

Pasatiempo

Cuando éramos niños
los viejos tenían como treinta,
un charco era un océano,
la muerte lisa y llanamente
no existía

luego cuando muchachos
los viejos eran gente de cuarenta,
un estanque era océano,
la muerte solamente
una palabra

ya cuando nos casamos
los ancianos estaban en cincuenta,
un lago era un océano,
la muerte era la muerte
de los otros

ahora veteranos
ya le dimos alcance a la verdad,
el océano es por fin el océano,
pero la muerte empieza a ser
la nuestra.

**********************************

José Larralde. “Pa’ Que Dentre”, 1969

Pa que dentre y sin temor a que se ofenda
y creyendo en la verdad pura y sin vueltas,
que abalanzo y atropello sin más riendas
que yo mesmo lo digo pa que aprenda.

No cualquiera tiene tripa pa ser macho
ni ser macho es un don que se lo arrienda,
tiene tripas el que canta las verdades
y se mete como potro entre la rienda.

Cuando el hombre se planta y canta fuerte
pa que sientan los sordos si es preciso,
se hacen polvo las piedras en la frente
y se enciende la sangre del sumiso.

Si del puerco sacan carne pa chorizo
y aprovechan hasta el jugo e la osamenta,
pobrecito del cristiano que ande solo
si anda escaso de coraje y experiencia.

El que tiene miedo sufre y se hace al molde
tiembla solo sin que naides le haga un gesto,
también tiembla el agalludo por ser hombre
aunque a veces le esté sobrando un resto.

De confiado, y pavote y por ser creído
y mirar pa donde no deben los pobres
me lonjearon la jeta y, aunque duela,
no me dieron ni calce pa ser hombre.

De gurí fui tratado como los perros
y aunque nunca hice caso a los rigores,
me chucearon tan fuerte los malditos
que en mi pecho ya no dentran más dolores.

Por ser bueno y confiado muere el cordero
ni un gemido lo acompaña en su agonía,
si el carnero no fuera tan cobarde
la majada sin reproches pastaría.

Si mentira es reír cuando uno ríe
y mentira es llorar cuando uno llora,
es mentira el sufrir de los que sufren
y es mentira el implorar de los que imploran.

Tuve dudas al pensar que no era cierto
era cierto y pensar que tuve dudas,
con los cuernos del buey hacen conciertos
y se enojan cuando uno va desnuda.

Por las orejas del burro se andan riendo
y que el burro me perdone por la ofensa,
cuántos ranchos calientes se veríanE
si del burro se copiaran los que piensan.

Y si mando esta advertencia ya sabida
no, no es por darle más bulto a la verseada,
es pa aquellos que creen que pa ser criollos
sólo basta con pulsar una encordada.

Yo no soy cantor de mentas pero canto,
canto en verso, canto en beso, canto de alma,
y si a veces digo cosas que abren llagas
que me escupan si no estoy haciendo patria.

******************************

Miguel Hernández. Vientos del Pueblo me llevan

Vientos del pueblo me llevan,

vientos del pueblo me arrastran,

me esparcen el corazón

y me aventan la garganta.

Los bueyes doblan la frente,

impotentemente mansa,

delante de los castigos:

los leones la levantan

y al mismo tiempo castigan

con su clamorosa zarpa.

No soy de un pueblo de bueyes,

que soy de un pueblo que embargan

yacimientos de leones,

desfiladeros de águilas

y cordilleras de toros

con el orgullo en el asta.

Nunca medraron los bueyes

en los páramos de España.

¿Quién habló de echar un yugo

sobre el cuello de esta raza?

¿Quién ha puesto al huracán

jamás ni yugos ni trabas,

ni quién al rayo detuvo

prisionero en una jaula. 

Asturianos de braveza,

vascos de piedra blindada,

valencianos de alegría

y castellanos de alma,

labrados como la tierra

y airosos como las alas;

andaluces de relámpagos,

nacidos entre guitarras

y forjados en los yunques

torrenciales de las lágrimas;

extremeños de centeno,

gallegos de lluvia y calma,

catalanes de firmeza,

aragoneses de casta,

murcianos de dinamita

frutalmente propagada,

leoneses, navarros, dueños

del hambre, el sudor y el hacha,

reyes de la minería,

señores de la labranza,

hombres que entre las raíces,

como raíces gallardas,

vais de la vida a la muerte,

vais de la nada a la nada:

yugos os quieren poner

gentes de la hierba mala,

yugos que habéis de dejar

rotos sobre sus espaldas.

Crepúsculo de los bueyes

está despuntando el alba.

Los bueyes mueren vestidos

de humildad y olor de cuadra:

las águilas, los leones

y los toros de arrogancia,

y detrás de ellos, el cielo

ni se enturbia ni se acaba.

La agonía de los bueyes

tiene pequeña la cara,

la del animal varón

toda la creación agranda. 

Si me muero, que me muera

con la cabeza muy alta.

Muerto y veinte veces muerto,

la boca contra la grama,

tendré apretados los dientes

y decidida la barba. 

Cantando espero a la muerte,

que hay ruiseñores que cantan

encima de los fusiles

y en medio de las batallas.

 *****************************************

Castigo sin Venganza. Lope de Vega, 1631.

Federico a su madrastra Casandra

En fin, señora, me veo
sin mí, sin vos y sin Dios:
sin Dios, por lo que os deseo;
sin mí, porque estoy sin vos;
sin vos, porque no os poseo.

Y por si no lo entendéis,

hare sobre razones

un discurso en que podréis

conocer de mis pasiones

la culpa que vos tenéis 

Culpa tenemos los dos
del no ser que soy agora,
pues olvidado por vos
de mí mismo, estoy, señora,
sin mí, sin vos y sin Dios.

Si en desearos me empleo,
y Él manda no desear
la hermosura que en vos veo,
claro está que vengo a estar
sin Dios, por lo que os deseo.

Sin vos y sin mí peleo
con tanta desconfianza:
sin mí, porque en vos ya veo
imposible mi esperanza,
sin vos, porque no os poseo.

¿Qué habremos de hacer los dos
pues a Dios por vos perdí
después que os tengo por Dios,
sin Dios, porque estáis en mí,
sin mí, porque estoy sin vos?

Y así yo me veo, ¡Por Dios!

porque os deseo y no os poseo,

sin mí, sin vos y sin Dios.

*************************************

Agustín de Foxá

Melancolía del desaparecer

Y pensar que, después que yo me muera,

aún surgirán mañanas luminosas;

que, bajo un cielo azul, la primavera,

indiferente a mi mansión postrera,

encarnará en la seda de las rosas.

Y pensar que desnuda, azul, lasciva,

sobre mis huesos danzará la vida,
y que habrá nuevos cielos de escarlata

bañados por la luz del sol poniente,

y noches llenas de aquella luz de plata

que inundaron mi vieja serenata

cuando aun cantaba Dios bajo mi frente.

Y pensar que no puedo, en mi egoismo,

llevarme al sol ni al cielo en mi mortaja;

que he de marchar yo solo hacia el abismo,

y que la Luna brillará lo mismo

y que ya no la veré desde mi caja.

 *****************************

SONETO: “ANTES Y DESPUÉS”

Francisco Luís Bernárdez, poeta argentino, 1900-1978)

SI PARA RECOBRAR LO RECOBRADO,

DEBÍ PERDER PRIMERO LO PERDIDO,

SI PARA CONSEGUIR LO CONSEGUIDO,

TUVE QUE SOPORTAR LO SOPORTADO.

 

SI PARA ESTAR AHORA ENAMORADO,

FUE MENESTER HABER ESTADO HERIDO,

TENGO POR BIEN SUFRIDO LO SUFRIDO,

TENGO POR BIEN LLORADO LO LLORADO.

 

PORQUE DESPUÉS DE TODO HE COMPRENDIDO,

QUE NO SE GOZA BIEN DE LO GOZADO,

SINO DESPUÉS DE HABERLO PADECIDO.

PORQUE DESPUÉS DE TODO HE COMPRENDIDO,

QUE LO QUE EL ÁRBOL TIENE DE FLORIDO,

VIVE DE LO QUE TIENE SEPULTADO.

****************************************

HABANERAS DE CÁDIZ 

  Letra: Antonio Burgos. Música: Carlos Cano

                   ( I )

Desde que estuve, niña, en la Habana

no se me puede olvidar

tanto Cádiz junto a mi ventana, Tacita lejana,

aquella mañana pude contemplar…

Las olas de la Caleta, que es plata quieta,

rompían contra las rocas de aquel paseo

que al bamboleo de aquellas bocas

allí le llaman El Malecón…

Había coches de caballos, que era por mayo,

sonaban por la Alameda, por Puerta Tierra,

y me traían, ay, tierra mía,

desde mi Cádiz el mismo son…

El son de los Puertos, dulzor de guayaba,

calabazas, huertos..

Aún pregunto quién me lo cantaba…..

        ESTRIBILLO

Que tengo un amor en La Habana

y otro en Andalucía,

no te he visto yo a ti, tierra mía,

más cerca que la mañana

que apareció en mi ventana

de la Habana colonial

tó Cádiz, la Catedral, La Viña y El Mentidero….

Y verán que no exagero

si al cantar la habanera repito:

La Habana es Cádiz con más negritos,

Cádiz, La Habana con más salero.

        ( II )

Verán que tengo mi alma en La Habana

no se me puede olvidar,

canto un tango y es una habanera,

la misma manera

tan dulce y galana y el mismo compás.

Por la parte del caribe así se escribe

cuando una canción de amores, canción tan rica,

se la dedican los trovadores

a una muchacha o a una ciudad…

Y yo, Cádiz, te dedico y te lo explico

por qué te canto este tango que sabe a mango,

de esta manera esta habanera

de piriñaca y de Carnaval…

Son de chirigota, sabor de melaza,

Guantánamo y Rota…

¡Que lo canta ya un coro en la plaza!

(Volver a estribillo y final)

 **********************************

Definiendo al amor

Francisco de Quevedo:

Es hielo abrasador, es fuego helado,
es herida que duele y no se siente,
es un soñado bien, un mal presente,
es un breve descanso muy cansado.

Es un descuido que nos da cuidado,
un cobarde con nombre de valiente,
un andar solitario entre la gente,
un amar solamente ser amado.              

Es una libertad encarcelada,
que dura hasta el postrero parasismo,
enfermedad que crece si es curada.

Éste es el niño Amor, éste es tu abismo:
mirad cuál amistad tendrá con nada
el que en todo es contrario de sí mismo.
 
La dulce boca
Luís de Góngora.

 La dulce boca que a gustar convida
un humor entre perlas destilado,
y a no invidiar aquel licor sagrado
que a Júpiter ministra el garzón de Ida,

 ¡amantes! no toquéis si queréis vida:             

porque entre un labio y otro colorado
Amor está de su veneno armado,
cual entre flor y flor sierpe escondida.

 No os engañen las rosas que al Aurora
diréis que aljofaradas y olorosas 

se le cayeron del purpúreo seno.

 Manzanas son de Tántalo y no rosas,
que después huyen dél que incitan ahora
y sólo del Amor queda el veneno.

************************************

Viaje a Ítaca

 

Ayer, 18 de junio de 2009, uno de mis amigos, Pedro Martínez, profesor de Filosofía, en su discurso de despedida por su jubilación nos comentó a los que lo agasajábamos el paralelismo que hay entre el discurrir de nuestra vida con el poema “Viaje a Ítaca” del poeta Kavafis. Enseguida pensé que la idea contenida en él se podía extrapolar a cada uno de nosotros pues nos veríamos reflejados muy bien en él dado lo mucho que nos gusta viajar y cavilar en un continuo viaje en busca de un no sé qué, quizá en busca de uno mismo.

En este poema fechado en 1911, el poeta griego Konstantinos Kavafis hace referencia al mítico viaje que hizo Ulises en la Odisea de Homero. Homero nos dejó dos de las mejores obras de la literatura: la Odisea y la Ilíada. En la Odisea se narra la vuelta de Ulises a su patria Ítaca al finalizar la guerra de Troya.

Kavafis pone el acento y coloca el énfasis no en la meta del viaje sino en la importancia del recorrido y utilizó esa imagen del largo viaje y la asoció con la idea de conseguir los sueños pues la vida debe ser una continua búsqueda del significado del viaje hacia nuestra Ítaca particular, en el que iremos atracando en distintos puertos, conociendo distintas gentes y amores, disfrutando de distintas vivencias llenas de tropiezos y de nuevas aventuras que nos enriquezcan el espíritu y que nos enseñen a valorar el éxito,  para partir de nuevo otra vez desde el último fondeadero y navegar de puerto en puerto en larga singladura hasta el que el destino considere como fin de nuestra peregrinación, y allí alcanzar la sabiduría y el conocimiento teniendo siempre presente que la llegada al último puerto de nuestra singladura no sea nuestra meta sino que ese logro final sea el viaje en sí mismo.

El Viaje a nuestra Ítaca debe ser un camino abierto a todas las experiencias que constituyen la vida, a los goces del mundo, a la adquisición del conocimiento, a los deleites humanos y también a los contratiempos del camino, pues de todo nos encontraremos en nuestro viaje a la Ítaca de nuestros sueños. El viaje convierte la meta en un espejismo que nos sirve de faro que nos guía en nuestro viaje hacia lo mejor de nosotros mismos. Ítaca es una metáfora del viaje hacia el conocimiento y es la meta donde termina el ciclo de aprendizaje en la vida de las personas. El poema va dirigido a todo aquél que sigue la ruta de su destino, representado en la figura de Ulises. Sin embargo, hace énfasis en que no se debe olvidar el propósito del viaje, el referente de Ítaca: Ten siempre en tu mente a Ítaca.  Llegar allí es tu destino, pero no apresures el viaje y recuerda que es el propio viaje lo que importa.

Sin embargo, Kavafis recomienda que en el viaje no sea simplemente un camino de rosas sino también de espinas, es decir que existan adversidades para que el aprendizaje no carezca de valor y se honre el esfuerzo y la dificultad del progreso y la conquista. Las mercancías y los equipajes que vamos atesorando son las ganancias del aprendizaje, especie de medallas al esfuerzo pues el viajero a lo largo de su viaje va haciendo  acopio de un bagaje de sentimientos, inteligencia emocional, hazañas y romances que atesora para resolver situaciones similares que se le presenten en el futuro.

En el viaje iremos en pos del Amor, y en esto hay una clara metáfora en los versos del poema con las mercancías que son de todos los colores básicos de la raza humana: nácar –la raza blanca-, coral –cobriza-, ámbar –amarilla- y ébano –negra-, pues para el poeta, Cupido o Eros, es decir el Amor, puede hallarse en cualquier latitud, pues muchos trayectos se hacen por la simple necesidad de encontrar una pareja definitiva aún recorriendo grandes distancias.

Sé lector que tienes alma de viajero, que el lugar dónde hoy habitas es uno de los puertos de tu larga singladura y que esa Ítaca para ti no es un lugar físico y que la irás descubriendo sobre la marcha a medida que viajes porque ese camino te llevará entre otros lugares hacia el más importante que es el interior de ti misma. 

La vida –nuestro viaje a Ítaca- está considerada como un movimiento continuo y como un cambio permanente, pero por etapas, en que las fases de infancia,  de juventud, de la adultez y de la madurez sirven para afianzarse en la vida, mientras que la vejez sirve para reposar y para contemplar, desde lo alto de la montaña y sosegadamente, la obra realizada, quizá también para contarla e inspirar a otros a realizar el mismo viaje hacia el  conocimiento.

En el siguiente poema sobre el Viaje a Ítaca, Kavafis nos enseña cómo hacer el viaje hacia la legendaria isla que todos soñamos. 

ÍTACA

Cuando emprendas tu viaje a Ítaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al colérico Poseidón,
seres tales jamás hallarás en tu camino,
si tu pensar es elevado, si selecta
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al salvaje Poseidón encontrarás,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no los yergue tu alma ante ti.

Pide que el camino sea largo.
Que muchas sean las mañanas de verano
en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos nunca vistos antes.
Detente en los emporios de Fenicia
y hazte con hermosas mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano
y toda suerte de perfumes sensuales,
cuantos más abundantes perfumes sensuales puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
a aprender, a aprender de sus sabios.

Ten siempre a Ítaca en tu mente.
Llegar allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
Mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin aguantar a que Ítaca te enriquezca.

Ítaca te brindó tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte.

Aunque la halles pobre, Ítaca no te ha engañado.
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
entenderás ya qué significan las Ítacas. 

                Aquí a continuación ofrezco la versión en catalán y su traducción al castellano de “Viatge a Ítaca” de Lluís Llach.

 

Ítaca (o Viatge a Ítaca)  ( Kavafis, Carles Riba y Lluis Llach)

I
Quan surts per fer el viatge cap a Itaca,
has de pregar que el camí sigui llarg,
ple d’aventures, ple de coneixences.
Has de pregar que el camí sigui llarg,
que siguin moltes les matinades
que entraràs en un port que els teus ulls ignoraven,
i vagis a ciutats per aprendre dels que saben.
Tingues sempre al cor la idea d’Itaca.
Has d’arribar-hi, és el teu destí,
però no forcis gens la travessia.
És preferible que duri molts anys,
que siguis vell quan fondegis l’illa,
ric de tot el que hauràs guanyat fent el camí,
sense esperar que et doni més riqueses.
Itaca t’ha donat el bell viatge,
sense ella no hauries sortit.
I si la trobes pobra, no és que Itaca
t’hagi enganyat. Savi, com bé t’has fet,
sabràs el que volen dir les Itaques.

II
Més lluny, heu d’anar més lluny
dels arbres caiguts que ara us empresonen,
i quan els haureu guanyat
tingueu ben present no aturar-vos.
Més lluny, sempre aneu més lluny,
més lluny de l’avui que ara us encadena.
I quan sereu deslliurats
torneu a començar els nous passos.
Més lluny, sempre molt més lluny,
més lluny del demà que ara ja s’acosta.
I quan creieu que arribeu, sapigueu trobar noves sendes.

III
Bon viatge per als guerrers
que al seu poble són fidels,
afavoreixi el Déu dels vents
el velam del seu vaixell,
i malgrat llur vell combat
tinguin plaer dels cossos més amants.
Omplin xarxes de volguts estels
plens de ventures, plens de coneixences.
Bon viatge per als guerrers
si al seu poble són fidels,
el velam del seu vaixell
afavoreixi el Déu dels vents,
i malgrat llur vell combat
l’amor ompli el seu cos generós,
trobin els camins dels vells anhels,
plens de ventures, plens de coneixences. 

Ítaca (o Viaje a Ítaca)
(Kavafis – Carles Riba – Lluís Llach)
I

 

Cuando sales para hacer el viaje hacia Ítaca,
tienes que rogar que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de conocimientos.
Tienes que rogar que el camino sea largo,
que sean muchas las madrugadas
que entrarás en un puerto que tus ojos ignoraban,
y vayas a ciudades para aprender de los que saben.
Ten siempre en el corazón la idea de Ítaca.
Tienes que llegar, es tu destino,
pero no fuerces nada la travesía.
Es preferible que dure muchos años,
que seas viejo cuando fondees en la isla,
rico de todo lo que habrás ganado haciendo el camino,
sin esperar que te dé más riquezas.
Ítaca te ha dado el bello viaje,
sin ella no habrías salido.
Y si la encuentras pobre, no es que Ítaca
te haya engañado. Sabio, como bien te has hecho,
sabrás lo que quieren decir las Ítacas.

II

Más lejos, debe ir más lejos
los árboles caídos que ahora les encarcelan,
y cuando los hayáis alcanzado
ten bien presente no detenerte.
Más lejos, siempre ir más lejos,
más lejos del hoy que ahora os encadena.
Y cuando seáis liberados
vuelve a comenzar los nuevos pasos.
Más lejos, siempre mucho más lejos,
más lejos del mañana que ahora ya se acerca.
Y cuando cree que llegue, sabed encontrar nuevas sendas.

III

Buen viaje para los guerreros
que a su pueblo son fieles,
favorezca el Dios de los vientos
el velamen de su barco,
y a pesar de su viejo combate
tengan placer de los cuerpos más amantes.
Llenen redes de queridas estrellas
llenos de venturas, llenos de conocimientos.
Buen viaje para los guerreros
si a su pueblo son fieles,
el velamen de su barco
favorezca el Dios de los vientos,
y a pesar de su viejo combate
el amor llene su cuerpo generoso,
encuentren los caminos de los viejos anhelos,
llenos de venturas, llenos de conocimientos.

(Amigos, compañeros de viaje: que cada uno de vosotros sepáis encontrar vuestra Ítaca.)

 ****************************

Ibn Zamrak, poeta y político andalusí granadino del siglo XIV enamorado de Granada, dijo de ella: 

“Granada es una desposada cuya corona es la Sabika (la colina donde se ubica la Alhambra)

y cuyas alhajas y vestiduras son las flores.

Su trono es el Generalife,

su espejo, la faz de los estanques,

y sus arracadas (pendientes) los aljófares (perlas) de la escarcha”.

Está ceñida por el cinturón del río,

y las flores sonríen como alhajas en su garganta.

La Sabika es una corona sobre la frente de Granada

en la que aspiran a engarzarse los astros.

Y la Alhambra, ¡Dios vele por ella¡

es un rubí en la cimera de esa corona”.

 

 

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4 comentarios (+add yours?)

  1. Cayetano Brau
    Abr 23, 2012 @ 01:22:29

    Fino, elegante y muy interesante. Le felicito.

    Responder

  2. sanisidoro03
    Oct 18, 2012 @ 21:00:42

    muchas gracias por su trabajo. el blog es estupendo. Un saludo muy cordial

    Responder

  3. Daiana Z
    Oct 29, 2014 @ 03:19:20

    La poesía alimento para el alma,muy bueno tu blog!!!

    Responder

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